En este capítulo se hablaremos sobre el estándar IEEE-802.1ar, también conocido como DevID, que ofrece una metodología segura para el proceso de inscripción (o enrollment) de dispositivos en una red. Hay que prestar atención a la seguridad de los dispositivos que se conectan a la red, ya que pueden convertirse en puntos débiles y puertas de entrada para intrusos o malware.
De hecho, en nuestro libro “Seguridad en Redes” (que reiteramos, podéis descargar gratuitamente de nuestra Web: https:// darFe.es), tenéis desarrollado en el punto 3.1 Entrada en producción, con los aspectos clave a considerar.
El uso de certificados digitales es una excelente medida para evitar estas debilidades. Un certificado digital permite autenticar la identidad del propietario, utilizar criptografía y firmar información. En España, por ejemplo, la Fábrica Nacional De Moneda y Timbre emite certificados digitales gratuitos que son válidos a nivel nacional.
A este respecto, los diplomas de finalización de nuestro curso gratuito de “Técnico en Ciberseguridad”, los firma personalmente Alejandro Corletti Estrada, a través de su propio certificado digital emitido por la FNMT, con lo que garantiza que es diploma firmado digitalmente tiene validez a la hora de presentarse en cualquier sitio, pues puede ser verificada su autenticidad e integridad.

El estándar IEEE-802.1ar, o DevID, se basa en el uso de certificados digitales. Cuando se adquiere un nuevo dispositivo, es común que el fabricante lo envíe con su propio certificado, firmado por él mismo. Sin embargo, se recomienda cambiar este certificado por una credencial generada por una Autoridad de Certificación (CA) local.
Puedes ver en la siguiente tabla, los campos básicos que deben tenerse en cuenta en los certificados digitales, basada en la RFC 5280.

El proceso de inscripción se basa en el uso de certificados digitales y se apoya en el estándar IEEE-802.1X. Cualquier dispositivo que no cuente con un certificado digital válido no tendrá acceso a la red. Se menciona la importancia de seguir una secuencia de pasos para integrar un nuevo dispositivo a la infraestructura de la red.

